Granjero posando junto a su casa, en la Villa de Ballingeary (Béal Átha an Ghaorthaidh en gaélico ), Condado de Cork, Junio 2006.
Esta pintoresca villa, escondida en la cima de las Montañas Shehy, es una de las zonas denominadas “An Ghaeltacht”, es decir, donde se habla gaélico. Todo está en irlandés: carteles, nombres de las calles, periódicos, señales viales y sus habitantes sólo hablan inglés cuando algún turista les pregunta algo.
Durante los veranos, su población se dobla debido a los estudiantes que llegan para hacer sus prácticas de gaélico en el Colegio Irlandés.
La mayoría de las casas están cubiertas, desde el techo hasta el suelo, por enredaderas llamadas en inglés “Ivy” y cada propietario cuida de ellas como si formaran parte esencial de la vivienda.